||  

NovedadesOfertasAntologíasCiencia ficciónFantasíaHistóricoPoliciacoSherlock Holmes
ClásicosZportulaEnsayoPoesíaInglésTodos


Ecos
Víctor Conde

Alucinadas
Edición de Cristina Jurado y Leticia Lara
Teresa P. Mira de Echeverría y otros

Los rostros del pasado
Rodolfo Martínez, Felicidad Martínez

La torre del elefante
Robert E. Howard

Mariposas del oeste y otros relatos
Edición de Mariano Villarreal
Eduardo Vaquerizo y otros


A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos
Edición de Mariano Villarreal
Mary Robinette Kowal y otros

Cat's Whirld
Rodolfo Martínez

La sonrisa del gato BSO
John Serrano
John Serrano

La suerte del dios hambriento
M. C. Arellano

La sonrisa del gato. Edición 20 aniversario
Rodolfo Martínez



Ecos
Víctor Conde



Adepta
Felicidad Martínez

Akasa-Puspa, de Aguilera y Redal
Coordinado por Rodolfo Martínez
Juan Miguel Aguilera y otros

Mundos en la Eternidad
Juan Miguel Aguilera, Javier Redal
LOS MÁS POPULARES



Garaje 451
Manuel Miyares

Embrión
Rodolfo Martínez

El adepto de la Reina
Rodolfo Martínez

Peta Z
Coordinado por Víctor Blázquez
Víctor Blázquez y otros

 

Sportula en el Festival Celsius


Lunes, 20 de julio de 2015

Y acabada la Semana Negra de Gijón se nos echa encima el Festival Celsius 232, que se celebrará entre los días 29 de julio y 1 de agosto en la localidad asturiana de Avilés. Ya desde su inicio, Sportula estuvo presente en el festival y este año no será menos. Aún no podemos daros las […]

[Seguir leyendo]
 

 
 
El hombre que cabía en una botella de anís del mono
Antonio Romero

Con su tempo, atrapando el aliento arrabalero mientras nos buscamos el siete en nuestras rodillas que nos hicimos en el descampado cuando niños, que después ya vendrá la brecha en carne viva que perdura en el alma y que nace al amparo de los dioses de extrarradio. Así es “El hombre que cabía en una botella de anís del mono”, sabiduría de la calle.

Culturamas en Culturamas

   
 


 
 
Antonio Romero
 
A Antonio Romero lo nacieron en Hospitalet de Llobregat, Barcelona, aunque afirma no recordarlo. Estudió poco y mal hispánicas y fotografía y ha dado tumbos por bastantes sitios, como Córdoba, Madrid, Galicia, Asturias y Málaga. Actualmente existe en Terrassa. Una de sus ex parejas lo definió en cierta ocasión como «una persona muy aburrida a la que le gusta reír». Se afeita una vez por semana. Sólo cree en Mirza Delibasic. Pierde paraguas. Se medica lo indispensable. Y como toda la buena gente, le tiene cariño al Coyote y al pan con aceite
 
 

 
Visit Us On TwitterVisit Us On Facebook

Te recomendamos


El rey lansquenete
Santiago García Albás

A mediados del siglo XXI, los criminales se someten al tratamiendo distrópico, un procedimiento que nubla su percepción de la realidad y permite a las autoridades controlar su comportamiento. El sistema, aparentemente infalible, ha acabado prácticamente con la reincidencia. Incapaz de distinguir si lo que ve es la realidad o una ficción programada, el criminal vive en un estado de paranoia y frustración crecientes y deja de ser una amenaza para la sociedad.

Pero, ¿es el sistema tan infalible como parece, realmente es imposible burlarlo? ¿O tiene tal vez algún hueco por el que alguien lo bastante habilidoso, o lo suficientemente empecinado, puede colarse?

 


Cuentos de la Tierra Vaga
Enrique Lázaro
Lee gratis «Cuando Elucubreo inventó a Caballo», uno de los relatos del libro

No digas después que no te lo hemos advertido. Estás a punto de cruzar las fronteras de la Tierra Vaga, donde los rumores tienen la firmeza del diamante y los hechos son fugaces como un beso robado en medio de la noche, donde los hombres apenas tienen consistencia y las ideas poseen libre albedrío, donde la ciencia se desbarranca en sofismas y las creencias construyen la realidad. Vigila tus pasos, no sea que al siguiente te encuentres con domadores de caleidoscopios, filósofos que se extravían en máquinas infinitas o caballos que son un constructo de la mente… o puede que contigo mismo como jamás habrías querido encontrarte.

Tierra Vaga es el escenario más original, chocante y desconcertante que ha dado la literatura fantástica española y, en los distintos cuentos que componen el ciclo (desordenado e inabarcable) el lector puede acabar perdiéndose… o encontrándose.

Los distintos relatos fueron publicados originalmente en los años ochenta, en revistas como Nueva dimensión. En esta edición, preparada por Agustín Jaureguízar, se incluye el ciclo completo por primera vez.

 


Los rostros del pasado
Rodolfo Martínez, Felicidad Martínez

Como de costumbre, Yáxtor Brandan ha salido vivo y triunfante de su última misión… aunque en esta ocasión ha sido por los pelos. De hecho, la recuperación del joven y mortífero Adepto Empírico será larga, lenta y dolorosa; con buena parte de sus órganos internos al borde del colapso y todo su cuerpo convertido en una inmensa cicatriz, poco podrá hacer Yáxtor por sí mismo durante los meses de convalecencia que tiene por delante.

Entretanto, la Reina de Alboné se ha casado con el Emperador de Honoi y el mundo entero parece en paz, tranquilo y a salvo. Una tranquilidad que no es más que apariencia, mientras, desde las sombras, distintos elementos van buscando su lugar en el tablero y preparándose para la batalla que se avecina. Un lugar y una batalla que, posiblemente, tengan mucho que ver con el convaleciente adepto.

¿Por qué un misterioso individuo al servicio de la Reina conoce tanto del pasado de Yáxtor? ¿Qué es lo que lleva a Shércroft, Jefe de Archivos de los Adeptos Empíricos, a interesarse por lo que le sucedió al joven hace siete años? ¿Cuál es el interés de Asima, Adepta Suprema de la Curación, en que lo ocurrido salga a la luz?

Poco a poco, distintos personajes exploran el pasado de Yáxtor Brandan y van sacando a la luz los rostros sepultados en él, mientras el futuro va tomando forma y revelando nuevas amenazas.

Usando como base los relatos cortos ya existentes sobre el adepto empírico, Rodolfo Martínez y Felicidad Martínez nos ofrecen la nueva entrega de la saga iniciada en El adepto de la Reina y se asoman a la memoria de Yáxtor Brandan a la vez que anticipan su futuro.